Reflexión Las técnicas de Análisis de Contenido: Una revisión actualizada. Dr. Jaime Andréu Abela

Aunque en un viaje al pasado evidente de relacionamiento en prácticas de análisis de contenido, se manifestó mediante experiencias de interpretación de libros sagrados y prensa, los cuales fueron expuestas varios siglos atrás; es hasta principios del siglo XX que este método cobra fuerza e interés en las construcciones científicas, más allá de lo cualitativo, acentuado en la necesidad interpretativa de información y propaganda en época guerrerista. 

Estas formas de ahondar las bases inherentes al contenido, adquieren un vínculo posible entre las humanidades con especial relevancia en la ciencia política, como medidor interpretativo y desdeñador de la información intrínseca, tanto textual, como no textual, que teje dicho análisis, tomando como base constitutiva el contexto del discurso.

A partir de allí se reformula las formas de concebir el concepto en el tiempo, incluyendo la relevancia cualitativa que descubre el proceso de análisis en los 80. Tras esta inserción, se permite ver más allá de la enumeración y conteo de datos, igualmente interpretados. Se descubren nuevas formas de ver más allá de lo textual, lo que a simple vista por enumeración es deducible, hasta la extracción de  datos de raíces contextuales del contenido, el cual, mantiene una carga, no prejuiciosa, sino más bien conceptual, del investigador.

En esa construcción del concepto y luego de diversos aportes se llega a la definición, que para Andreú (2000) quizás sea la más completa expuesta por Bardin, quien deduce el análisis de contenido como “el conjunto de técnicas de análisis de las comunicaciones tendentes a obtener indicadores (cuantitativos o no) por procedimientos sistemáticos y objetivos de descripción del contenido de los mensajes permitiendo la inferencia de conocimientos relativos a las condiciones de producción/recepción (contexto social) de estos mensajes” (Andreú, citando a Bardin, 2000 pp.3 ).

El análisis de contenido, diferenciado del análisis lingüístico, documental y textual, se caracteriza por Inferir más allá de lo textual, entendiendo la experiencia comunicativa, no explicada donde “trata de establecer inferencias o explicaciones en una realidad dada a través de los mensajes comunicativos” (Andreú, 2000 pp. 10). Además, debe cumplir con ciertas características, que pueden ser entendidas como pasos a la hora de pensar en trabajar bajo esa técnica:

Determinar el objeto o tema de análisis. Qué y cómo investigar, manteniendo una ínfima relación con los intereses y sapiencia del investigador, existe un vínculo entre ambos que enriquecen la labor y el análisis; determinar las reglas de codificación: permite establecer parámetros claros que transforman los datos; determinar el sistema de categorías. Cómo se va a agrupar la información categórica, esa debe cumplir una serie de características que son: criterio único; posibilidad de crear nuevas categorías a través de los criterios anteriores; extensión y abarcamiento “exhaustivo”;” claras, significativas y excluyentes y nominales”; Comprobar la fiabilidad del sistema de codificación-categorización tras la comprobación de recurrencia en el análisis; y por último las inferencias, como elemento fundamental que direcciona la investigación.

Finalmente se reconoce en la actualidad, como lo expone Andreú, el uso de tres tipologías de análisis derivadas del análisis de contenido clásico, el análisis temático, el análisis semántico y el análisis de redes, que básicamente explican la agrupación por temas, agrupación por cualidades de significado, y agrupación por significados tejidos en red.

Bajo este abanico de posibilidades que se abre ante la metodología de análisis de datos, es interesante y casi que necesario pensar su utilización para ahondar en las estructuras profundas, raizales y contextuales del campo propio de investigación que guarda consigo cargas simbólicas de significado no susceptibles de interpretación a primera vista, y que se pueden convertir en señal, parte o conclusión de la investigación misma.

Bibliografía

Andréu Abela, J (2000). Las técnicas de análisis de contenido: una revisión actualizada.  Fundación Centro Estudios Andaluces, Universidad de Granada, v.10, n. 2, p. 1-34, 2000. 

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