CÁMARAS DE ECO Y POLÍTICA EN TWITTER

En este ensayo corto se hace una mirada crítica al texto Mancera, A. y Pano, A. (2013) El discurso político en Twitter: Análisis de mensajes que «trinan», sin dejar a un lado que como en este texto se expone, yo también creo en la tecno-utopía y en las posibilidades que se han abierto en estos entornos digitales. Las bases en las que se fundamentó la tecno-utopía siguen siendo fuertes y permiten encontrar aún esperanzas de construir comunidades saludables; sin embargo, es importante superar las concepciones iniciales, buscar inclusive en los márgenes, en los errores y en las corrupciones de lo digital, las nuevas utopías.

Lo que encuentro en el texto como parte de las tecno-utopías, son los argumentos que enaltecen la participación, la convergencia y la discusión política saludable en redes como Twitter, como formas derivadas naturalmente de la acción en entornos digitales. 

El texto cita a O’Reilly (2005)“la web 2.0 permite crear una inteligencia colectiva a partir del intercambio de experiencias y conocimientos mediante herramientas en línea que facilitan la creación y edición de textos, la inclusión de imágenes en distintos espacios y la actualización de las propias redes de contactos, accesibilidad tanto desde un ordenador conectado como desde los dispositivos móviles.” 

Esta inteligencia colectiva ha tomado formas bien particulares como Anonymus o Al Qaeda, Ebay o Amazon. Pero como herramienta participativa en el sentido concebido por Jenkins pareciera no haber podido construir la sociedad ideal digital que se soñó a comienzos de milenio. En cambio, algo mucho más similar a las tecno-distopías de William Gibson, Ridley Scott o Huxley parece convertirse en el futuro de la llamada “civilización”. 

Un problema actual de estos procesos de comunicación ideales, es que en vez de llevar a una comunidad más informada, empoderada y activa, trabajando en red, nos enfrentamos a nuevos problemas, algunos surgidos inclusive de estos mismos entornos digitales, que han hecho pensar en la muerte del sentido en la comunicación, e inclusive la muerte de la comunicación como tal. Uno de los problemas que se han hecho centrales en las discusiones sobre comunicación en entornos digitales ha sido el fenómeno conocido como Cámaras de Eco, que es el resultado de un complejo ecosistema de medios que se autoreproduce sobre algunas infraestructuras que pueden tomar las decisiones principales, pero también sobre unas corrupciones que las vulneran fácilmente y unos usuarios que no leemos los contratos que firmamos digitalmente.  

Debido a la importancia que ha tomado la discusión política y su reproducción diaria, constante, a través de redes sociales, principalmente Twitter, estos fenómenos terminan representando cambios importantes en elecciones, como se ha visto, como también es un fenómeno central en la vida diaria de los que terminan usándolas como campo de batalla ideológica. En estudios de redes este fenómeno es el resultado de la homofilia política que 

según Boutyline y Willer (2016), es la tendencia a asociarse sólo con personas que son similares en términos de ideología política. Esto es impulsado por la necesidad de estabilidad, tranquilidad y familiaridad, que se deriva de verse apoyado por un ‘nosotros’ y de alejarse de las discusiones, dudas y confrontaciones que pueden generar ‘los otros’. “We reason that such a “preference for certainty” may make these individuals more inclined to seek out the company of those who reaffirm, rather than challenge, their views.”.

En política es de mucha utilidad cuando se quiere conformar un grupo de seguidores que expresarán fidelidad, apoyen las causas por encima de sus cuestionamientos y ayuden a repartir el mensaje. Pero genera debates sin interlocutores, discusiones que se alejan de construir y dividen una parte de una sociedad que se polariza en bandos, hace apáticos a millones; se vive a cada día en países como Colombia y ahora se ve cada vez más en las democracias que parecían sólidas. 
“1. Comunicación, en el sentido de facilitar la puesta en común de conocimientos; 2. Comunidad, ya que coadyuvan el encuentro y la incorporación a comunidades por parte de los sujetos, como en las redes sociales Linkedin o Friendster; 3. Cooperación, puesto que animan a hacer cosas juntos , como WIKIPEDIA.” Son, entre otras, las oportunidades que deben ser tenidas en cuenta en políticas públicas y procesos comunitarios para el aprovechamiento del entorno digital.

Para el ejercicio escogí un hashtag que se creó para atacar a una pildora que se usa par el aborto y que ha demostrado ser segura y efectiva para embarazos en el primer trimestre. La píldora misoprostol se ha utilizado para detener embarazos por médicos que la recomiendan y por mujeres que pueden tomarla en su casa. El hashtag #lapildoradelamuerte se ha usado por diferentes campañas de grupos que están en contrar de la despenalización del aborto y que ven en esa píldora una posibilidad que facilita este proceso.

Es importante notar que según cifras de Human Right Watch entre el 8% y el 11% de las muertes maternas en todo el mundo están asociadas con el aborto, por otro lado, la OMS alerta que se practican al año más de 25 millones de abortos clandestinos, la mayoría en países “en desarrollo”. Con estas condiciones esta pastilla se ha convertido en una solución que no le ha quitado la vida a ninguna de las mujeres que han accedido a este tratamiento, por lo que podria convertirse en una opción segura.

Esta campaña se centra en connotaciones de la muerte y realiza un hashtag claro y directo que busca construir una relación entre el nombre de este medicamento y la muerte con el fin de liderar una campaña para la prohibición total de este. La escogencia del hashtag también podría estar relacionada a generar miedo en las mujeres que la usan proponiendo que este medicamente puede llevar a una mujer a la muerte.

Uso de las metáforas / Mario

Uno de los elementos que Lakoff, G., & Johnson, M. (2001) señalan para entender la función lingüística de las metáforas, es cómo estas dependen del contexto en que son proferidas y como las expresiones son recipientes con un número indeterminado de significados que son independientes de los conceptos y de los hablantes. Esta versatilidad en el cambio semántico hace de la metáfora un recurso con un poder para cambiar visiones y, porque no, generar conciencia de asuntos que podrían ser ordinarios, precarios y comunes a la luz del sentido teórico, pero que se convierten en significado a partir del contexto, del hablante y uso de poder en contextos sociales y políticos (Van-Dijk, 2017).

Uno de los escenarios en donde el significado de las metáforas no está en la oración misma sino en quien la dice, es el sacerdote de la iglesia católica. De hecho, a la figura del sacerdote los fieles le otorgan autoridad, pensando que, eso creía, que esa serie de sentencias eran de inspiración divina. Así que, refutar e interpretar la metáfora, no era un asunto en el que el significado estaba en el “recipiente de conocimiento” personal, sino que era dado por alguien con autoridad humana-divina.

Recuerdo una intervención metafórica que, en el texto del evangelista Marcos, Jesús de Nazareth hace a la tempestad:

“Marcos 4

35 Este día, al atardecer, les dice: «Pasemos a la otra orilla.»

36 Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban

otras barcas con él.

37 En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la

barca, de suerte que ya se anegaba la barca.

38 El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le

dicen: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?»

39 El, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: «¡Calla,

enmudece!» El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza.

40 Y les dijo: «¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?»

41 Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: «Pues

¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?»”

Jesús le habla con el viento y le ordena que enmudezca, obedeciendo dicha orden y así se calma la tempestad. Esta narración se desarrolla en un contexto marítimo y dadas las descripciones subsiguientes que hace el evangelista, el lector se puede ubicar con facilidad en el contexto geográfico, recreando las imágenes en su mente como si fuera esta una película. La actitud triunfalista de Jesús al increpar al viento, dado su poder sobre la naturaleza, hace que le miedo humano surja en los discípulos cuando el mar se clama y no cuando se sienten en peligro por la tormenta. Ante esta actitud Jesús reprocha la cobardía y la falta de fe de los discípulos cuando estos sienten temor y se preguntan por la identidad de Jesús.

Recuerdo que en muchas predicaciones este hecho es compartido en las homilías como una falta de fe, es decir, esa forma manifiesta de no tener respeto por la figura de Jesús, la cual es condición de posibilidad para controlarlo todo. Sin embargo, tengo para mí que esta posición termina configurando una política que establece una suma autoridad en el mundo habitado, puesto que se establece un orden, una jerarquía y un control social.

Tratando de traer este relato bíblico a al análisis de los discurso, los lenguajes y la comunicación, esa condición de autoridad es aprovechada por sectores católicos de ultraderecha que arremeten contra distintos asuntos sociales, políticos, económicos educativos y culturales, ya que según este sector católico no se puede agrietar las estructuras establecidas. Así, por ejemplo, aparecen tuits que desprecian todo tipo de estereotipos de género, negando la oportunidad de nuevas expresiones de sexualidad y constriñendo temas relacionados hasta con el mismo modo de ser sacerdote católico:

Gráfico 1. Comentario sobre la sexualidad.


Recuperado de https://twitter.com/Friedducha/status/1271476852033335296


Gráfico 2. Crítica a Jesús.

Recuperado de https://twitter.com/ZigaPrez/status/1377899727304458240

Gráfico 3. ¿Sacerdotisas? 

Recuperado de https://twitter.com/Rafael_Narbona/status/1367223232475054089

Finalmente, considero que el uso de metáforas como el de la Tempestad Calma nos ubica en un territorio fronterizo de significados, que por un lado hace que se tenga esperanza en un ser superior que acompaña y salva; pero que, por otro lado, paradójicamente justifica un actuar que sesga y busca un determinismo en todos los escenarios del de vida y de ser en el mundo. Tal vez el miedo de perder lo establecido de quienes se consideran con autoridad para controlarlo todo, hace que la metáfora pierda el sentido de la libertad con la que el ser humano se enfrenta a lo nuevo, lo comprende, lo asimila, respeta y hace constitutiva esa diversidad de un mundo cambiante.  

Bibliografía:

Biblia De Jerusalén: nueva edición revisada y aumentada. Bilbao: Editorial Descleé De Brouwer, S.A., 1998, 1895 p. ISBN: 84-330-1304-1

Lakoff, G., & Johnson, M. (2001). Metáforas de la vida cotidiana (C. González Marín, Trad.; 5a.), 39–91. Cátedra.

Rodrigo-Mendizábal, I. (2020). Análisis del discurso de lo político: Notas para una metodología aplicada a Twitter. En S. Rivera Magos & B. C. Reis (Eds.), Comunicación Política: Debates, estrategias y modelos emergentes (pp. 209-245). Planeta y Universidad Autónoma de Querétaro. [disponible en Amazon para Kindle y Paperback: https://www.amazon.com/Comunicaci%C3%B3n-Pol%C3%ADtica-Debates-estrategias-emergentes/dp/8418385154

Van-Dijk, T. A. (2017). Análisis crítico del discurso. Revista Austral de Ciencias Sociales, (30), 203-222.

Metáforas – Juan Carlos Torres

Parte 1: Ensayo

Lakoff y Johnson (2001), proponen una clasificación amplia y profunda de las metáforas y el rol que estas cumplen para la organización de lo social y, de alguna forma, la inserción dentro de ese mundo simbólico que nos permite integrarnos a la sociedad y crear una identidad propia. Es decir, cuando somos capaces de entender a qué se refiere alguien que dice Regálame un momento y de esa forma pueda saber cuáles son las acciones que se producen a partir de dicha solicitud. Zizek en La guía perversa del cine propone, precisamente que las sociedades crean complejos entramados simbólicos que todo individuo debe entender para poder insertarse en ella. Cuando no podemos entender cómo nuestras acciones deben responder a determinadas cuestiones metafóricas, entonces puede pasar que como sujetos seamos considerados perversos o enfermos. La función entonces de las metáforas es también poner en juego las condiciones dentro de las cuales debe insertarse un individuo si quiere ser aceptado por la sociedad.

Los autores clasifican algunas metáforas dentro de estas funcionalidades y con ello demuestran que la creación de sentido de un individuo sobre los fenómenos de su entorno, sean abstractos o prácticos, no es un proceso racional y objetivo que siempre es igual y funciona de la misma manera en todos los seres humanos. Todo lo contrario, es un aprendizaje que se produce socialmente y que luego nos convencen que es universal, verdadero y objetivo. El análisis crítico del discurso, justamente, cuestiona la forma en que muchos de nuestros aprendizajes nos son enseñados y luego nos hacen creer que son conclusiones racionales a las que siempre hay que llegar. Lo interesante aquí es que, si bien las metáforas son una forma en la que se imponen ese tipo de discursos y formas de organización del mundo, son también ellas una posibilidad de resignificación de las realidades para dar paso a otras formas de pensamiento. Por ejemplo, frente a la viralización en el mundo de la idea de la “comida rápida” se impuso una forma de alimentarse, de producción, de dinámicas sociales al rededor de la comida e incluso una forma de hacer publicidad. Por ello, no podría tener otro nombre sino el de Slow food la propuesta para cambiar esos hábitos de vida que tanto daño han hecho a muchas personas. Con el uso de una metáfora antónima a la metáfora anterior se propone una serie de cambios en la vida que implican incluso cambios económicos, éticos y políticos. Slow food es un ejercicio de resistencia a la producción masiva y la vida de la productividad.

Ahora bien, si pensamos en el uso de metáforas ligado al uso de símbolos, incluso a algunos símbolos como metáforas de tipo visual, entonces podemos pensar que no solo el discurso organiza esa realidad, ni crea esa sociedad a la que hay que incluirse, sino también lo visual, sonoro, gustativo, publicitario implican metáforas que valdría la pena analizar desde el punto de vista que proponen los autores. Así, el emoji de un corazón en un comentario ¿podría considerarse una metáfora que está moldeando la realidad? ¿Las reacciones en Facebook (me gusta, me encanta, etc.) serían usos cotidianos de metáforas que, además, al acompañar de manera masiva una publicación definen unas formas de pensamiento como primordiales por sobre otras? Sin embargo, en este punto creo que es importante pensar con detenimiento la diferencia entre una metáfora y los diferentes elementos que componen un signo. Por ejemplo, para usar la categoría que los autores proponen sobre una discusión como una guerra, supongamos que un sujeto que está en un debate al terminar mira a su “oponente” y ponen sus dedos en forma de una pistola, le apunta y luego sopla su dedo como es típico en las películas ¿Ese gesto es una metáfora, un signo o las dos cosas? Desde nuestro punto de vista son la misma cosa, pero eso no quiere decir que todas las imágenes, tampoco todos los signos o todos los gestos son metáforas.

Deleuze en su libro Estudios sobre cine I: la imagen-movimiento (1987) discute este asunto y propone que el único dato inmediato de la imagen cinematográfica es el movimiento y este en sí mismo no lleva al pensamiento, el pensamiento es algo que necesariamente debe implicar una acción que no es inmediata, es decir, que no es simplemente una reacción. De esa forma, la propuesta de Sergei Ensestein de crear un autómata a partir del cine (un pensamiento que se insertara en las personas sin ninguna intervención del individuo, sino de manera automática), solo sería posible a partir del montaje, la unión de, al menos, dos imágenes. Para Deleuze, entonces, una metáfora aparece cuando el montaje es usado para ello y una imagen se yuxtapone con otra en paralelo que la redefine. En Taxi Driver (Scorsese, 1976) el protagonista de toma un alkazetser y observa con detenimiento las burbujas y su efervescencia, la cámara, además, hace un acercamiento al vaso y entendemos que eso representa las emociones del protagonista. Claro, no es suficiente con la imagen, sino que hay que conocer un poco más la historia. En Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1976) el Alcaide de la cárcel habla del control sobre los presos mientras juega con un pájaro enjaulado, de forma que el ave se convierte en una metáfora de los presos de esa prisión y las acciones del hombre en un ejercicio de lo que hace como director del centro. Finalmente, en Naked Gun 2 1/2 (David Zucker, 1991) los protagonistas empiezan a hacer el amor y esto está acompañado de una serie de imágenes que representan el placer femenino, la erección y el orgasmo tanto de él como de ella (una flor que se abre, una grupo de egipcios levantan un obelisco, un poso de petróleo empieza a expulsar el líquido, unos juegos pirotécnicos se ven en el cielo).

Es decir, una metáfora no es una metáfora sino está acompañada de un entramado simbólico que le permite sustituir los elementos de un tema o pensamiento y por las característica de otro elemento o situación que ahora la representan. Las imágenes sí pueden ser metáforas, pero no todas lo son, por lo tanto, sería interesante investigar cuáles de las clasificaciones metafóricas que proponen Lakoff y Johnson (2001) podrían traducirse en ejercicios visuales que los complementen y reafirmen el poder en la cotidianidad de esas imágenes.

Parte 2: Análisis de discurso en Twitter

Elegí este tuit porque fue compartido por María Fernanda Cabal. El hecho de compartirlo la identifica con este discurso. Vanessa Vallejo es algo así como una periodista/influencer y se denomina como podcaster. Cuenta con 118100 seguidores que se podrían sumar a los 254700 de María Fernanda Cabal, seguramente, muchos de ellos podrán ser compartidos, por lo que no sería sencillo establecer el total.  

Para mí la ide a de “un día como hoy” que resume el concepto de “en esta fecha hace X años” representa una metáfora que se ha vuelto muy común en la cual se ponen en contexto hechos históricos que han marcado aspectos de la realidad política. Por eso y por establecer una clara diferenciación entre “la izquierda” (Ellos) y lo que, aunque oculto, se puede suponer “la derecha” (nosotros).

Hay una clara referencia a dos discursos políticos, los cuales se disputan el campo político latinoamericano, en este caso, la izquierda y la derecha, el comunismo y el capitalismo. En ese orden de ideas, se establece que desde la postura de derecha El ché Guevara es un asesino, que, además, acentúa al poner en mayúsculas. Mientras que la idea de héroe romántico se deja en minúscula. El concepto de Héroe Romántico es una metáfora que busca exagerar el discurso sobre el ché y, además, ridiculizar la idea.

El concepto de mito también es matafórico, ya que en términos literarios e ideológicos no lo representaría. De nuevo pone una palabra en mayúscula, en este caso Sanguinario, que, si se leen juntas, está estableciendo la opinión que se quiere promover sobre él ASESINO SANGUINARIO.

El hecho de que María Fernanda Cabal lo comparta, la pone a ella como un orador oculto que replica otra voz, pero cuyas ideas están también representadas allí. Es decir, María Fernanda Cabal sería parte del “nosotros” de la derecha colombiana.

Luego, la cita del Ché, también usa una metáfora, mucho más clara como tal y que, a su vez, por el orden del discurso, la autora genera una asociación que se podría leer como: “todo revolucionario de izquierda es una fría máquina de matar, un ASESINO SANGUINARIO”. Por contraposición, se podría suponer que la derecha es la salvación de ello, los encargados de evitar que pase y, por lo tanto, sí representan el verdadero Heroísmo.  

Análisis Crítico del Discurso en Twitter, una experiencia de análisis. By Jhon Vargas.

En la película colombiana Los colores de la montaña (2010), hay una escena de una maestra que camina por una trocha, se encuentra a un estudiante que le interroga por su ausencia el día anterior, ella le comenta que estaba recogiendo un material que enviaba el gobierno, dice: – “me dieron cuatro tizas, dizque por qué no hay plata”.  (Arbeláez, 2010).

La calidad de los recursos humanos y físicos en las escuelas es un indicador de las profundas desigualdades simbólicas y culturales que existen. Una descripción breve del concepto de calidad nos lleva a pensar en lo óptimo, lo esperado, lo bueno y lo que está muy bien elaborado, pensado. En muchas escuelas públicas el mobiliario pedagógico es susceptible de estudio para comprender los distintos momentos de la historia de la educación oficial.

La adquisición del material pedagógico en las escuelas públicas es muy diferente a una escuela privada. Mientras en la primera los procesos burocráticos y de corrupción se hacen evidentes, en la segunda; la adquisición del material es rápida, oportuna y directa. Con esto no se quiere afirmar que la opción privada de la educación sea mejor.

Existen desigualdades culturales y simbólicas en las escuelas. Por eso es que se interroga: ¿Cuáles son los efectos sociales y culturales que sufren las escuelas públicas desde los discursos oficiales en Twitter que “promueven” el gasto público en educación? Frente al tema, Van Dijk (1996) menciona que

Además de la desigualdad de acceso y control sobre los recursos materiales, los grupos dominantes también tienen acceso y control privilegiados sobre los recursos simbólicos, tales como el conocimiento, la especialización, la cultura, el estatus, y sobre todo el discurso político

Analizar los tweet de algunas cuentas institucionales oficiales de Colombia como discursos de autoafirmación y auto-representación de la imagen positiva que se busca promover ante la sociedad es un tema de interés para el Análisis Crítico del Discurso. Ya que desde este campo de análisis se pueden vincular los comentarios que hacen los seguidores/críticos/detractores/asociados de dichas cuentas institucionales. Ya que ellos se erigen como la resistencia discursiva contra el poder hegemónico que decide las formas como se invierte el gasto público en la educación o como los aliados, asociados al poder oficial actual.

Análisis de Twitter  sobre el mejoramiento de la infraestructura escolar en las regiones de Colombia

Echemos un vistazo corto a la cuenta del Ministerio de Educación Nacional (@MinEducacion), sobre la manera que promociona sus obras, inversiones físicas y humanas al calor de las respuestas e interpelaciones que dan los participantes en el combate discursivo en la red. Allí hay una publicación que se retwitteó de  la cuenta del presidente Iván Duque, donde menciona la renovación de 400 colegios rurales en 28 Departamentos con el #CumpliéndoleALasRegiones. Luego, aparece un video promocional de una duración de 2: 20 minutos, en donde se muestran el antes y el ahora de las instituciones intervenidas. Se escuchan etiquetas del tipo consignas como: “apto y digno”, “obras de mejoramiento” y “en Colombia la educación es equidad”.

También hay voces de los estudiantes, profesores, padres sobre las obras. Se enfatiza que en cada institución el Gobierno invierte entre 150 y 1.000 millones de pesos para mejoramiento de los colegios. Las mejoras van desde renovación de pisos, cubiertas, muros, fachadas, sanitarios, lavamanos, redes eléctricas, dormitorios y oficinas, etc.

A continuación se presenta el Twitter original y sus réplicas por ciudadanos del común. El mensaje oficial se muestra en todas sus dimensiones porque pertenece a una cuenta institucional, mientras que en los comentarios individuales no se muestra la identidad de las personas, ya que estamos en Colombia y los riesgos de señalamiento son fuertes y no contamos con los permisos para divulgar sus perfiles.

Twitter tomado de la cuenta del Ministerio de Educación Nacional, el cual fue retwetteado por María Victoria Angulo (@VictoriaBxE) en la cuenta oficial del Ministerio de Educación Nacional (@Mineducacion). El post va acompañado de un video que tiene 15.5 k reproducciones.

(Recuperado de Twitter, 07 de octubre de 2021)

El Twitter de Iván Duque enfatiza en su discurso que “la educación es un pilar de nuestro gobierno”, lo cual configura un discurso sobre la política de intervención y organización de las regiones. Sin embargo, es interesante que en el plano de “lo político” aparecen réplicas discursivas que construyen una lucha desde un campo local hacia un campo institucional oficial.

Tabla temática de las réplicas discursivas

Tema de la discusión subyacenteDiscurso del Twitter-evento comunicativo (Van Dijk)
Protesta y masacre“Dizque la educación es un pilar, cuando una de las razones de la protesta que mandó a masacrar era por la educación” “A propósito de la educación como pilar de su gobierno. ¿Por qué ordena a sus fuerzas militares que les disparen a los jóvenes y estudiantes de Colombia? Is con hichis”  
Política digital“Muy bonito todo pero falta algo…cierto, la conexión a internet”
Salarios y desigualdad social“Pte de Colombia IvanDuque, estamos más pobres que antes, ayúdenos a mejorar el poder adquisitivo del dinero, no nos alcanza el salario mínimo para vivir dignamente, para cubrir los alimentos de los hijos, impuestos, arriendo, vestuario, transporte, servicios públicos, estudios, etc.”
“Medida apaga incendios”“Y también es un hecho que propuso la medida apaga incendios de matrícula cero y su partido de gobierno la hundió en primer debate”
Geopolítica y centralidad de la inversión vs regiones apartadas de Colombia“Agua y oportunidad en todas las ciudades de Colombia: Guajira, Chocó, etc.” “Nunca mencionan al Chocó y la Amazonía, así como l Guajira”

Partiendo del concepto de discurso en Van Dijk (1996), la idea de los eventos comunicativos específicos. Es así que en los eventos comunicativos de los enunciadores de los tweet se evidencian los siguientes aspectos discursivos y sociales. En el evento discursivo del presidente que presenta a la educación como pilar de su gobierno, las réplicas nos recuerdan las protestas y las masacres en el contexto del Paro del 28 de abril. Llama la atención el uso de grafía propia como “Is cin hichis” que significa una forma discursiva burlesca al #EsConHechos, que usa el presidente en sus tweets.

Hay un escritor de tweet que relaciona al salario de los ciudadanos como indicador de la desigualdad social, argumenta que alcanza a vivir dignamente. Otro, señala la abundante  problemática de infraestructura y conectividad a internet desde las regiones.

En la línea discursiva, aparecen manifestaciones como “medida apaga incendios” desde la matrícula cero que intento promover el gobierno en el contexto del estallido social para que la calentura en las protestas bajara un poco. Las personas de manera crítica leyeron dicha iniciativa bajo la figura retórica que corresponde al significado de “apaga incendios”, calmar los ánimos de los jóvenes. Medida que el partido de gobierno “hundió”.

En la temática de la geopolítica se recalca en los enunciados que se sigue manteniendo un estado netamente central que casi no invierte en las zonas más apartadas y olvidadas de Colombia, como lo son el Chocó, la Amazonía y la Guajira.

Réplicas discursivas de los ciudadanos

Conclusiones

Siguiendo las pistas planeadas por el texto de Iván Rodrigo Mendizábal, Comunicación política: debates, estrategias y modelos emergentes (2020). Sí es posible analizar el discurso político en Twitter desde el Análisis Crítico del Discurso. En el anterior trabajo se presentó un acercamiento breve y somero de un evento comunicativo sobre la intervención a las infraestructuras de los colegios en las zonas rurales de Colombia. Vemos como los ciudadanos hacen una lectura crítica de dicho evento para vincularlo más allá de las obras, constituyendo discursos que redimensionan la situación comunicativa con problemas sociales como; protestas, masacres, salarios, desigualdad social, medidas meramente retóricas del gobierno, geopolítica de los recursos, olvido y soledad estatal de las zonas más apartadas de Colombia.

Así como el ruido que “posiblemente” generan las “bodegas” que intentan sostener la buena imagen del gobierno. Sin embargo, la imagen contrasta con  los acontecimientos comunicativos y/o réplicas discursivas en este breve análisis.

Bibliografía

Arbeláez, Carlos. (Director, 2010). Los colores de la montaña (película). Juan Pablo Tamayo.

Van Dijk, Teun A. (1996). El análisis crítico del discurso. In: Anthropos (Barcelona), 186, septiembre-octubre, pp. 23-36.

Mendizábal, Iván. (2020). Comunicación política: debates, estrategias y modelos emergentes. Editorial Planeta.

¿Se puede automatizar el estudio de las interpretaciones metafóricas? — S

La teoría conceptual de la metáfora, que hace parte las teorías en semántica cognitiva propuestas por George Lakoff y Mark Johnson (Lakoff & Johnson, 2015), es, en general, una propuesta muy útil para estudiar procesos cognitivos de interpretación subyacentes a los discursos humanos. A grandes rasgos, esta teoría implica entender las metáforas como proyecciones de rasgos conceptuales que van de un dominio fuente a un dominio meta. Un dominio es, por así decirlo, un contenedor de ideas relacionadas con una etiqueta conceptual. Por ejemplo, podríamos decir que el dominio BRUJA contiene rasgos como: hechizo, nariz puntiaguda, encantamiento, brebaje, vuela en escoba, etc.

Normalmente, las metáforas tienen la estructura DOMINIO META es como DOMINIO FUENTE, y una interpretación metafórica consiste en proyectar ciertos rasgos de la FUENTE a la META (Ibarretxe-Antuñano & Valenzuela, 2012). Si lo decimos metafóricamente, consiste en hacer un préstamo de un dominio a otro. Por ejemplo, en el caso de la metáfora X PERSONA es como UNA BRUJA, podrían proyectarse algunos rasgos parciales de bruja sobre la conceptualización de la persona: digamos, es como una bruja porque es fea.

Adicionalmente, para Lakoff y Johnson, las metáforas conceptuales no existen en el terreno retórico y de la imaginación poética, sino que se extienden al terreno de la acción cotidiana. No solo usamos metáforas como expresiones, sino que las vivimos —de hecho, el título original del libro en inglés es “metaphors we live by”— o vivimos mediante ellas. Así, sin que nos demos cuenta, cuando decimos: “¡ya veo!”, estamos metaforizando el entender como ver, o cuando decimos: “estoy perdiendo el tiempo”, estamos metaforizando el tiempo como dinero.

Las metáforas conceptuales no surgen solo en la superficie del discurso, en el texto, y no pueden ser analizadas solamente a través del análisis de las estructuras textuales formales. Como la metáfora es un proceso conceptual, una cosa es una expresión metafórica, es decir, un texto que detona una interpretación en una persona que activa sus capacidades para entender metáforas; otra cosa es la metáfora: la estructura de dominios en su cabeza, que no tienen necesariamente que estar explícitos en el texto; y otra cosa es la interpretación: las proyecciones particulares que un dominio le presta al otro. De este modo, aunque el texto sea el mismo, e incluso los dominios sean los mismos, el sentido de una interpretación metafórica puede cambiar totalmente. Pensemos, por ejemplo, en el caso de una carta de amor en el que una persona le dice a otra: “tú me hiciste brujería” versus una situación en la que una persona, ofendida, le grita a otra: “bruja”. Aunque la estructura pueda ser la misma, X PERSONA es como BRUJA, pragmáticamente el sentido es opuesto, una es un halago: “me hechizaste de amor” y la otra es una ofensa: “eres horrible”.

La velocidad con la que se mueve Twitter implica que poder analizar sus discursos, que circulan ágil y dinámicamente, requieren de métodos igualmente ágiles. De hecho, el texto de Mancera y Pano (2013), aunque describe en gran detalle el funcionamiento de la plataforma, ya se ha desactualizado, en cuestión de relativamente pocos años, como pasa con muchos textos teóricos acerca de tecnologías contemporáneas. La plataforma ha transformado sus algoritmos, su interfaz, en incluso el límite de caracteres permitidos en los tweets. Para dar cuenta de esta agilidad, una estrategia clave para poder entender los discursos que circulan en twitter consiste en tomar muestras representativas o en hacer análisis automatizados que puedan resumir y generalizar los contenidos. De este modo, se hace uso de estrategias de anotación manual o ayudada por inteligencia artificial, o se usan estadísticas descriptivas como el conteo de frecuencias en grandes volúmenes de tweets, u otras estadísticas sumarias. Así, el análisis del discurso se ve ayudado por metodologías cuantitativas que permiten manejar grandes volúmenes y que enriquecen la lectura de los tweets que, por la propia lógica de la plataforma, son muy breves y escuetos (pero no por eso poco significativos).

Sin embargo, aquí cabe preguntarse si estos procesos rápidos y masivos podrían dar cuenta de los conceptos que ponen en juego las metáforas que usamos en la vida cotidiana, o que existen en expresiones retóricas como la propaganda política. Como dijimos, la metáfora no está en el texto sino en la cabeza de quien la interpreta, así que contar la frecuencia de aparición de ciertos términos le hace justicia realmente al significado de un discurso si no se matiza, como vimos con el doble sentido de “bruja”.

Los problemas de los resúmenes estadísticos descriptivos han sido estudiados ampliamente en el campo de la visualización de datos. Un caso concreto son las demostraciones juguetonas de (Cairo, 2019; Matejka & Fitzmaurice, 2017) en las que crean conjuntos de datos completamente diferentes que, analizados estadísticamente, tienen los mismos promedios, medias, desviaciones estándar y correlaciones. A través de esta demostración, los autores de estos ejercicios investigativos demuestran que, parafraseando a Cairo, “las estadísticas pueden mentir”. Así, una estadística sumaria puede tender a desinformar acerca del discurso, más que a permitir un entendimiento profundo.

Tal vez, para producir interpretaciones más cercanas a las mentes de las personas tendríamos que crear métodos automatizados y ágiles que se parezcan a las capacidades cognitivas que tenemos los humanos. Por ejemplo, algoritmos metafóricos que aprendan sus propios dominios y que puedan hacer proyecciones flexibles. Eso, como ha mostrado la inteligencia artificial, en sus relativos éxitos pero sus profundos fracasos, no es una tarea fácil. Siguiendo a Cairo, un análisis del discurso que no caiga en trampas estadísticas debería también poder dar cuenta de la ambigüedad y la inconsistencia, que son comunes en el discurso humano, que es fluctuante y contiene muchas minucias implícitas.

Dibujo20190328 Alberto Cairo Datasaurus dataset - La Ciencia de la Mula  Francis
El datasaurio. Diferentes conjuntos de datos con las mismas estadísticas sumarias.

Referencias

Cairo, A. (2019). How charts lie: Getting smarter about visual information (First edition). W. W. Norton & Company.

Ibarretxe-Antuñano, I., & Valenzuela, J. (2012). Lingüística cognitiva. Anthropos.

Lakoff, G., & Johnson, M. (2015). Metáforas de la vida cotidiana. Cátedra.

Mancera Rueda, A., & Pano Alamán, A. (2013). El discurso político en Twitter: Análisis de mensajes que «trinan» (Primera edición). Anthropos.

Matejka, J., & Fitzmaurice, G. (2017). Same Stats, Different Graphs: Generating Datasets with Varied Appearance and Identical Statistics through Simulated Annealing. Proceedings of the 2017 CHI Conference on Human Factors in Computing Systems, 1290-1294. https://doi.org/10.1145/3025453.3025912

ANÁLISIS DE CONTENIDO

Siguiendo a Van Dijk (2009) citado en Rodriguez (2015), “El Análisis Crítico del Discurso, con tal peculiar investigación, toma explícitamente partido, y espera contribuir de manera efectiva a la resistencia contra la desigualdad social.” El valor social que busca esta metodología es des-cubrir las desigualdades que se hacen evidentes en el lenguaje y abre la posibilidad de entender todo tipo de discursos a partir de un método científico sistemático y replicable. “En lugar de ofrecer reflexiones filosóficas globales sobre el papel del discurso en el orden social, el ACD proporciona detallados y sistemáticos análisis de las estructuras y estrategias de texto y habla, y de sus relaciones con los contextos sociales y políticos.” (2009: 152).

El Análisis de Contenido amplía las posibilidades del ACD al permitir su expansión a todo tipo de textos, logrando obtener información también de imágenes, que como los textos escritos, tienen todas las características para ser leídas; entre otros beneficios también diversifica los procesos para registrar datos.

En el texto de Rodriguez (2015) la crítica cinematográfica puede ser equiparada con una forma de Análisis de contenido y según la mirada, puede ser ACD al usar el contexto para soportar un análisis específico de un discurso que viaja entre lo directo y lo poético y que está cargado de sentido.  

Un ejemplo desde las redes sociales se puede tomar de la proliferación de videos en el pasado paro social cargados de discursos de todo tipo, pero particularmente de nuevos discursos en manos y bocas de jóvenes diversos que se tomaron la comunicación digital para hacerse notar. “La juntanza”, “la olla comunitaria”, “caminar la palabra”, “sumas de individualidades”, “nos empezamos a tejer”, “las personas que resonamos”, son expresiones de un nuevo lenguaje que hace parte de la realidad de personas jóvenes entrevistadas durante el paro y subidas a miles de videos que se encuentran hoy en YouTube. 

Un recorrido por estos videos que registraron el paro nacional nos permitió conocer estos nuevos discursos en su forma textual para llegar a conceptos claros de estos nuevos lenguajes; también nos permite ver el espacio desde donde se dan estos discursos, los entornos que soportan las palabras -como la olla humeante, los espacios de discusión abierta, las bibliotecas para intercambiar conocimiento-, las actitudes, entre otros aspectos que nos permiten contextualizar lo que consideramos este nuevo lenguaje.

Análisis crítico de narrativas cinematográficas — S

La investigación del Análisis Crítico del Discurso (ACD) puede beneficiarse de los métodos de Análisis de Contenido (AC) de muchas maneras, pues el AC es término que engloba en realidad a muchas prácticas diversas, que parten de distintas estrategias metodológicas y que tienen diferentes alcances. Ahora, como ejemplo concreto, se me ocurre que el AC tiene un fuerte potencial para le investigación crítica en el sentido en el que permite detectar patrones y estructuras superficiales en los contenidos a través de comparaciones estadísticas. Por ejemplo, recuerdo que en algunos ensayos el teórico del cine David Bordwell se ha dedicado a analizar las estructuras de distintos géneros y enfoques cinematográficos. Así, luego de analizar un número enorme de cintas, notó que normalmente, en las películas hollywoodenses la exposición del problema principal del argumento sucede aproximadamente a los 25 minutos de iniciada la película, y suele seguir una estructura de tres actos muy bien regimentada. En una línea similar, el director Kogonada tiene un ensayo visual en el que hace una comparación entre los dos cortes de la película Terminal Station (1953) que surgieron de las diferencias creativas entre el director neorrealista italiano Vittorio De Sica y el productor estadounidense David O. Selznick. Como muestra Kogonada, las dos películas, producidas con el mismo material pero con montaje diferente, muestran dos intenciones ideológicas diferentes, que también se pueden derivar de las observaciones de Bordwell. En términos generales, el cine Hollywoodense tiende a ser más complaciente y predecible, pues se considera que los elementos que no aportan a la trama son desechables, que el argumento tiene que estar claramente definido, y que los espectadores esperan encontrar un formato familiar. Por el contrario, la postura neorrealista privilegia en la edición dejar momentos en los que los personajes principales salen de escena, en la que se ven situaciones arbitrarias realizadas por extras o personajes secundarios, y, en general, una forma de edición que para un público acostumbrado a películas de acción sería considerado como lento. De este modo, unas observaciones hechas a través de métodos de análisis de contenido, pueden llevar a interpretaciones más ricas en términos de interacciones sociales. De hecho, en relación con la clase de Seminario de Área del doctorado, me hace pensar que un análisis de contenido de la estructura narrativa del cine indígena podría llevar a notar relaciones profundas con respecto a relaciones de poder (por ejemplo, que en los festivales estas películas no se muestren en los principales auditorios porque se pueden considerar demasiado lentas), equilibrios entre formas de significación para diferentes públicos e incluso estrategias narrativas dar lugar a entendimientos críticos de este discurso en contraposición con otros. Este tipo de estrategias pueden ser relevantes para trabajos como los del compañero Lucho, que está interesado en las formas de producción propias de las comunidades indígenas.

¿Cómo la investigación del Análisis Crítico del Discurso (ACD) puede beneficiarse de los métodos de Análisis de Contenido (AC)? / Mario

La investigación del Análisis Crítico del Discurso (ACD) es un movimiento académico que, desde una perspectiva crítica, centra la atención en los conceptos de poder, ideología y dominación: “es un tipo de investigación que se centra en el análisis discursivo y estudia, principalmente, la forma en la que el abuso de poder y la desigualdad social se representan, reproducen, legitiman y resisten en el texto y el habla en contextos sociales y políticos” (Van-Dijk, 2017, p. 204). Desde el ACD es posible llegar a descubrir el sentido literal del texto, y a la vez, iluminar el estudio de textos por medio de otros métodos de una manera sincrónica como diacrónica. De hecho, el ACD es adoptado por una singularidad de métodos de análisis de texto de tipo cualitativo, análisis de contextos sociales, intertextuales, históricos y políticos que requieren ir más allá del lenguaje en los textos.

Ahora bien, el ACD hace interpretación del texto que surge desde épocas pasadas, pero que a la luz del ejercicio de interpretación acoge nuestra realidad actual. De esta manera, se busca una comprensión completa del texto para ir más allá de estos y entender en esa misma realidad lo que interesaba al autor y a los primeros lectores u oyentes.

Para ir al fondo del mensaje, el ACD se beneficia de los métodos de Análisis de Contenido (AC) a partir de la utilización de software para analizar cuantitativamente líneas de concordancias. Así, por ejemplo, en un reciente ejercicio realizado para esta asignatura, me propuse como objetivo analizar 6 Proyectos Educativos Institucionales (PEI) en torno al tema de competencias informacionales. Como parte del análisis procedí a rastrear los términos y conceptos relacionados con el tema de competencias en general y competencias informacionales, utilizando las herramientas Léxico 5.13, para determinar la frecuencia y las relaciones entre los términos y los conceptos:

Imagen 1. Inventario tipográfico en relación del concepto competencias

Fuente: Ejercicio Textométrico a través de Lexico 5.13

El resultado de dicho ejercicio mostró que el concepto competencia dentro del marco de los PEI, se centra en definir a las competencias como hacer en contexto, es decir, una postura del saber hacer. Bajo esta mirada, las competencias se podrían focalizar mas en la praxis o sentido cotidiano del hacer.

Aunque el software ayuda en la ubicación y visualización de los datos, se requieren de una considerable intervención humana para ir de la estadística hacia un análisis cualitativo y con ello llegar a determinar los géneros literarios, ambiente de origen, rasgos específicos, evolución del texto y relaciones con otros sitios en los que el tema de competencias informacionales se desarrolla.

Un tipo de relación que los documentos PEI hacen con el desarrollo de competencias, es la alianza con las bibliotecas de cada institución. En dicho espacio pedagógico, la formación en competencias informacionales proporciona a los estudiantes habilidades para la localización, evaluación y utilización de la información a partir de un proceso que no está dado y que requiere de una construcción continua porque, ante todo, acontece en la persona humana:

Imagen 2. Invitación @BUVaSalud

Fuente: https://twitter.com/BUVaSalud/status/1362302766337695744

Finalmente, considero que uno de los mayores beneficios del ACD al utilizar AC, es que éste último contribuye a dar precisión a los textos estudiados, en la medida en que se develan problemáticas sociales, relaciones de poder e implicaciones ideológicas, paras así poder entender el lenguaje del discurso en el mundo en el que reside. Este ejercicio no solo aplica para lo escrito de manera explícita, sino que abre el camino para el análisis de lo que podría haber sido escrito, pero no fue, y debe ser deducido, insinuado o sugerido.

Bibliografía

Andréu Abela, J (2000). Las técnicas de análisis de contenido: una revisión actualizada.  Fundación Centro Estudios Andaluces, Universidad de Granada, v.10, n. 2, p. 1-34, 2000.

Castillo, S. S. (2011). Análisis crítico del discurso de documentos de política pública en educación. Forma y función, 24(1), 75-105.

Chávez González, G. (2014). Saberes de los académicos: un análisis de sus prácticas y discursos (Doctoral dissertation, Universidad Autónoma de Nuevo León).

Van-Dijk, T. A. (2017). Análisis crítico del discurso. Revista Austral de Ciencias Sociales, (30), 203-222.

Los ECD y su diversidad para analizar contenidos digitales

Por Luis Eduardo Ospina

El Análisis Crítico del Discurso (ACD) es un enfoque analítico de investigación sobre el discurso que “estudia primariamente el modo en que el abuso del poder social, el dominio y la desigualdad son practicados, reproducidos, y ocasionalmente combatidos, por los textos y el habla en el contexto social y político” (van Dijk, 2004: 10). A partir de esta definición se vuelve importante realizar una reflexión sobre este conjunto de perspectivas analíticas que se acogen bajo el concepto de ACD.

Van Dijk ha repetido en diversas ocasiones que los desarrollos teóricos que él y otros colegas han realizado no se pueden definir como un método de investigación “El ACD no es un tipo de método ya establecido de análisis del discurso; se trata más bien, de una perspectiva o actitud crítica enfocada hacia problemas sociales importantes”. (van Dijk, 2004: 8). A partir del año 2009, los diferentes enfoques académicos que compartían el campo de los estudios del discurso desde una perspectiva crítica, se empezaron a denominar Estudios Críticos del Discurso (ECD). En la tesis doctoral de Rodríguez (2015) se explica con claridad este cambio: 

En un texto posterior a los hasta ahora citados, van Dijk propone cambiar el sintagma «Análisis Crítico del Discurso» por «Estudios Críticos del Discurso». La razón aducida es que los Estudios Críticos del Discurso no son un método de análisis del discurso, sencillamente porque «no existe un método semejante. Los ECD utilizan cualquier método que sea pertinente para los objetivos de sus proyectos de investigación y esos métodos son, en gran medida, los que se utilizan generalmente en los estudios del discurso» (Van Dijk, 2009 p 21. Citado por Rodríguez 2015, p 182).

Denominar el sintagma en plural “estudios” y desmarcarse de la idea de “Análisis” expresa la pretensión de diversidad e inclusión de procesos de este conjunto de enfoques. En este orden de ideas los ECD pueden hacer uso de cualquier procedimiento metodológico y técnica de recolección de información que sea concordante con su interés explícito de tomar postura frente al poder y el abuso de poder. Para van Dijk los estudios del discurso en perspectiva crítica deberían

(…)no solo ser capaces de describir adecuadamente las estructuras y estrategias de cualquier tipo de discurso y relacionar estas con los contextos cognitivo, social, político y cultural, sino que también debería, al mismo tiempo, formular una crítica bien fundamentada y con posibles alternativas. Esto significa que el ACD es, también, esencialmente multidisciplinario. (van Dijk, 2004: 8). 

Así, Los ECD se caracterizan por la diversidad de técnicas y procedimientos metodológicos, por su espíritu multidisciplinario y sobre todo por el posicionamiento del analista. En la entrevista realizada por la revista Athenea Digital destaca ese principio:“en relación con el ACD, que por cierto no es una aproximación, escuela, secta o método, sino nada más que una perspectiva y posición crítica en el análisis del discurso” (van Dijk, 2002 p. 20). 

En definitiva, los ECd pueden hacer uso de cualquier forma de recolección de información. En su libro sobre Discurso y poder (2009) van Dijk hace incapie en esa posibilidad:

En suma, tanto los Estudios del Discurso como los Estudios Críticos del Discurso utilizan una gran cantidad de métodos de observación y análisis y otras estrategias para reunir, examinar o evaluar datos, para poner a prueba las hipótesis, para desarrollar teorías y para adquirir conocimientos. (van Dijk, 2009 p 23)

Luego de rastrear los elementos constitutivos de los ECD y entenderlo como un enfoque o perspectiva se puede decir que el Análisis de Contenido (AC) ofrece un conjunto de herramientas para recopilar, organizar y procesar datos que luego pueden ser analizados desde la perspectiva de los ECD. En una lectura anterior del seminario (Andreu Abela, 2000), logramos precisar que los Análisis de Contenido son técnicas de análisis tendentes a obtener indicadores (cuantitativos o no) por procedimientos sistemáticos de descripción del contenido de los mensajes permitiendo la inferencia de conocimientos relativos a las condiciones de producción y de recepción de dichos mensajes. 

Para la segunda parte de esta entrada voy a realizar el análisis de los primeros 12 segundos del siguiente vídeo: https://www.YouTube.com/watch?v=YAFW9qDxJlc

El vídeo objeto de análisis es publicado 12 de junio de 2013, por el usuario de YouTubellamado Camilo García. En los créditos finales aparecen como realizadores Camilo García y Ana Cartagena que son participantes de la iniciativa ciudadana “Noen3caínes”, pero no fueron los creadores de la misma. 

El vídeo inicia con una animación donde se ve un televisor de perilla en el centro del plano. Hay dos sillones dispuestos a uno y otro lado del televisor. La disposición de los objetos y de la luz está focalizando en el televisor, que es el centro de interés en esta imagen. En la secuencia 1 se muestran seis fotogramas de la primera parte del vídeo.

Como movimiento, se realiza un zoom que se dirige hacia la pantalla del televisor mientras en esa pantalla se muestran imágenes abstractas, luces y sombras con formas cambiantes. Dentro de las formas reconocibles se puede entrever dos manos pegadas a la pantalla de TV, como queriendo escapar de un encierro. El significado de esas manos implica a un sujeto encerrado en el televisor, un cuerpo preso en la máquina que muestra sus palmas abiertas. Hay un rastro oscuro, como de pintura, que dejan estas manos sobre la pantalla amplificando la idea de algún tipo de padecimiento por encierro. 

La interpretación sobre un sujeto encerrado en la pantalla se ve reforzada por el muro de fondo en la animación. Es un muro compuesto de pequeños ladrillos como los que utilizan en las construcciones de cárceles. Los tonos de color del muro varían, algunas zonas son más oscuras que otras generando un sentido de deterioro o humedad. Incluso se detectan algunas grietas que refuerzan la idea de un lugar lúgubre. El muro es un telón de fondo en la composición de la imagen. 

En la imagen también se encuentra un contraste, pues el piso en madera, el televisor y los sillones –de estilo antiguo, denominados orejeros–, dan cuenta de un ambiente doméstico. Este contraste funciona para reforzar el propósito de toda la composición visual: un sujeto que está encerrado en la televisión en su ambiente doméstico. Ideológicamente esta imagen expresa un sentido crítico frente al sistema televisivo, en donde la televisión funciona como un dispositivo de control de las subjetividades. 

En palabras de M. Lazzarato (2007), la televisión es una máquina semiótica a la cual las personas están conectadas “El hombre [el ser humano] no es un apéndice de la máquina sino que hace máquina con ella” (Lazzarato, 2007: 60). Esto quiere decir que los sujetos están articulado a la máquina llamada televisión y en esa esfera de control son usados de modos diversos. “La televisión nos puede constituir en sujetos, en usuarios, o utilizarnos como simples relevos, que hacen pasar o no, la información” (Lazzarato, 2007: 61).

Cobra relevancia la presencia de los sillones que están a uno y otro lado del televisor. En un ambiente doméstico lo cotidiano es encontrar los muebles frente a la pantalla, sin embargo, acá se ubican custodiando el aparato (ver secuencia 1). Son dos muebles robustos en comparación con el televisor y proyectan unas sombras bastante oscuras. Esta disposición de los objetos en el plano refuerza el argumento del sujeto encerrado en la pantalla. Su encierro está vigilado por dos presencias a uno y otro lado.

Las ausencias son también dispositivos de significación (Finol, 2016a). Esto quiere decir que los sillones vacíos están expresando unas presencias, dan cuenta de un actor que cumple la función de custodiar a ese sujeto encerrado en la pantalla. La carencia de cuerpos ocupando los sillones es un factor lleno de significados. “…en Semiótica esa carencia no se traduce en una nada significativa: la vacuidad está dotada de significado y, según los contextos donde esta se realiza, tiene múltiples sentidos. Así, pues, se produce la paradoja según la cual el vacío, carente de materia, nos aparece semióticamente colmado” (Finol, 2016a: 5)

Los muebles se constituyen como representación de la vigilancia. Estos dos objetos vacíos a uno y otro lado del televisor simulan la presencia de dos vigilantes. El significado que se crea con la ausencia de cuerpos en los muebles es el de la presencia de una forma de control al sujeto en la pantalla. “El cuerpo, por su sola presencia pero también por su ausencia, semiotiza al mundo, lo hace significar, le da sentido. En esos procesos de semiotización el cuerpo, por su presencia o su ausencia, establece redes dinámicas extero-corporales, las cuales, por ejemplo, nos permiten ver” (Finol, 2016a: 7). 

El entorno descrito (Manos en la pantalla, muro similar al de una cárcel, un piso de madera, dos sillones dispuestos a lado y lado del televisor)  permite ver la presencia de vigilantes, representada por los dos sillones vacíos que simulan presencias. Hay dos presencias que custodian el sujeto en la pantalla. Todo el entorno amplifica la idea de un sujeto encerrado en la pantalla que apunta a un sentido de encierro. Está significando, en definitiva, que el sistema televisivo es un tipo de encierro.

Pasando a los movimientos de cámara se puede apreciar que en la secuencia 1 va haciendo zoom sobre la pantalla de televisión. El recurso del zoomtiene el propósito de indicar que se va a hacer un acercamiento al elemento problemático de la imagen (la televisión). Esta pretensión de observar en detalle lo que está pasando al interior de la pantalla de televisión sirve al propósito comunicativo de indicar que el vídeo va a profundizar sobre el elemento específico del problema. El zoomsirve como expresión gráfica para indicar que se pretenden ver los detalles de un fenómeno preciso, por eso se sumerge en la pantalla.

En la pantalla del televisor no hay una imagen nítida, más bien se ven franjas negras que impiden ver las sombras, asunto que ocurre cuando no se cuenta con una buena señal de televisión. A este problema de señal se le conoce técnicamente con el nombre de ruido visual. El zoomconcluye con un plano detalle de la pantalla, y luego se va a un fondo negro que dura menos de un segundo. 

Los recursos visuales utilizados –el contraste doméstico/carcelario, las sombras en el televisor, el zoom, el ruido visual–, están en función de construir una alegoría visual. La alegoría es una figura literaria o expresión visual que pretende representar una idea abstracta valiéndose de formas humanas o de objetos cotidianos. “Se trata de un tropo de composición en el que se usan ‘signos de traducción’ que substituyen a otros, guardando un sentido aparente, como portadores de un sentido mucho más profundo” (López, 2006: 22). La alegoría pretende aprovechar todos los signos usados en una imagen para el incremento del significado en su conjunto. La mayoría de los signos incluidos en la alegoría que se construye en el vídeo “Narconovelas – Movimiento ciudadano Noen3caínes”, tienen una carga semántica mayor a la que tendría cada uno por separado. 

En su conjunto la alegoría denota que existe un problema en una televisión (ruido visual) que tiene encarcelado a un sujeto (sombras en la pantalla, contraste doméstico/carcelario). El sentido profundo de la alegoría indica que la televisión en esta imagen no hace referencia al aparato sino al sistema televisivo colombiano, donde una temática en la pantalla (el discurso violento de la teleserie “Tres caínes”, por ejemplo), mantiene en un encierro a sus televidentes que están signados en la imagen por el ambiente doméstico. Los sillones refuerzan la idea de encierro y de dos presencias que custodian al sujeto en la pantalla. 

La alegoría pretende dar una imagen de la problemática televisiva colombiana que desde la década de 1990 (Quiñonez, 2009) produce contenidos violentos. Las imágenes de la secuencia 1 hacen visible el problema de la violencia en la televisión y su consecuencia en los televidentes, teniendo un propósito didáctico de ilustrar algo que generalmente se conceptualiza desde el sistema verbal-sonoro. Estos cuestionamientos son equiparables al conjunto de problemas que hicieron emerger la respuesta social de #Noen3caínes. Hay por lo menos tres rasgos visuales en la secuencia 1 que se correlacionan con el descontento frente a la teleserie: 1) La teleserie “Tres caínes” no entró en sintonía con varios grupos sociales. Existió un ruido visual entre el contenido y los interlocutores, tal como en la pantalla del televisor de la secuencia. 2) En la secuencia hay un problema en los contenidos que se muestran en la pantalla, al igual que lo que sucedió con la teleserie, donde diversos grupos sociales la cuestionaron como contenido. 3) El sujeto que está preso en la pantalla y del que solo se ven sus manos, expresa al sujeto-televidente colombiano que está encerrado desde hace más de 20 años orbitando en contenidos de esas características.

Fin entrada Luis Ospina

Referencias

Andréu Abela, J (2000). Las técnicas de análisis de contenido: una revisión actualizada.  Fundación Centro Estudios Andaluces, Universidad de Granada, v.10, n. 2, p. 1-34, 2000.

Rodríguez, A. M. (2015) Análisis crítico del discurso en la narrativa audiovisual. Metodología y estudio de caso: la trilogía Batman de C. Nolan. https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=45463

van Dijk, T. A. (2009):Discurso y Poder. Barcelona, Gedisa. 

van Dijk, T. A. (2004). Discurso y Dominación. Grandes conferencias Facultad de Ciencias Humanas.Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.

van Dijk. T & Athenea Digital (2002) El análisis crítico del discurso y el
pensamiento social. Athenea Digital revista de pensamiento e investigación social, ISSN-e 1578-8946, Nº. 1, 2002.  https://www.redalyc.org/pdf/537/53700102.pdf

Análisis crítico del discurso y Análisis de contenido

El semestre anterior para la asignatura Métodos Avanzados 1, hice un ejercicio de análisis de redes en el cual apliqué un Análisis de Contenido a las publicaciones de Facebook realizadas por los habitantes de La Mesa de Los Santos en Santander. En el ejercicio fue posible encontrar muchos elementos interesantes sobre las formas en que las personas interactúan, cómo responden entre ellos y las diferentes maneras que encuentran para relacionarse con las diferentes publicaciones. Por ejemplo, frente a publicaciones que apelaban al sentimiento de pertenencia, las personas respondían con stickers, emojis e incluso otras imágenes. En el análisis realizado fue posible encontrar que la expresión de emojis relacionados con sentimientos se hacían con mayor frecuencia cuando la publicación apelaba a elementos abstractos. En algunas ocasiones, también se evidenció que algunas personas interactuaban mucho en las publicaciones, pero lo hacían a través de “me gusta”, “me enoja” o “me enfada” y no ponían publicaciones, ni comentarios de ningún tipo. Esto no implica que no fuese posible entender la manera en la que interactuaban, por el contrario, era posible hacer un seguimiento de las emociones y de la postura que asumían a partir de ellas al estar de acuerdo con una o con otra opinión.

Figura 1

Publicación con mezcla de narrativas


Comentario publicación I001
“De los santos Santander”

Para el análisis de las publicaciones se les otorgó un código a cada una que correspondía al tipo de publicación que representaba:

Tabla 1

Categorías analizadas y número de reacciones

Esta primera clasificación de las publicaciones permitió separar las reacciones que se producen en cada una de ellas y establecer una relación entre el contenido de la publicación y las reacciones o comentarios que allí se presentan. Es interesante ver cómo las personas, cada vez con más frecuencia, mezclan diferentes formas de narración para comentar (comentarios escritos, emojis, videos, imágenes, stickers). De esa manera, se dificulta el análisis del discurso y se vuelve necesario complementarlo con otras formas de análisis. Lo que se hizo para poder realizar el análisis fue describir dichas imágenes, de tal forma que fuese posible luego usar herramientas de conteo de palabras para clasificarlos.

“Tan bella + emoticón de una cara enviando un beso + ,,,,El Señor Jesús y Nuestra Bella y Tierna Mamá + emoticón de una flor rosada + la protejan,,, Bendiciones,,, + emoticón de unas manos en señal de oración, emoticón de una cara con aureola de ángel, emoticón de un corazón vibrando, emoticón de unas copas brindando + sticker de pingüino con moño y tutu rosa bailando” (Descripción de uno de los comentarios)

Claramente la descripción es un poco compleja y era importante siempre describir las imágenes son las mismas palabras para que al usar los programas de conteo de palabras fuese posible encontrar coincidencias. Sin embargo, una vez realizado este análisis, para poder profundizar en las formas de representación de los usuarios, sería necesario aplicar un análisis del discurso que ayude a encontrar relaciones entre el uso de las imágenes. Por ejemplo, en la figura 1 hay una mezcla de narrativas que se vuelven difíciles de entender, por lo que podría ser fácil pensarlas como una publicación incoherente y con falta de sentido, sin embargo, no lo es, son apropiaciones del lenguaje de los medios que hacen los usuarios para tratar de exponer ideas complejas que, quizá, con palabra no es posible. En ese orden de ideas, la combinación de formas de comunicación narrativa en la que se mezclan diferentes tipos de lenguaje y además diferentes tipos de formatos, difícilmente pueden ser entendidas solo con un modelo de análisis. Cada vez los lenguajes son más diversos y, con ellos, deben serlo también las formas de análisis. En el caso de los análisis críticos del discurso, estos requieren formas de decodificación de otros lenguajes que en el análisis de contenido encuentran una rica forma de interpretación.

En el siguiente enlace es posible encontrar otros de los análisis realizados:

https://livejaverianaedu.sharepoint.com/sites/AnlisisMesaDeLosSantos