Gloto-polito-fagia – Reseña Juan Carlos Torres Lizarazo

El texto Estudios del lenguaje desde una perspectiva glotopolítica de Juliana Angélica Molina Ríos es una reflexión que surge de sus estudios doctorales en los que analiza los “Ideologemas sobre los procesos de formación de excombatientes después de la firma del Acuerdo de Paz en Colombia” (Molina Ríos, 2019, P. 1). En el texto la autora hace un recorrido por los principales temas que definen la glotopolítica, de manera específica se centra en analizar dichas discusiones teóricas a partir de tres focos principales: las representaciones ideológicas del lenguaje, la función política de este último en algunos documentos oficiales y las políticas lingüísticas en documentos normativos.

En el primer foco la autora hace un recorrido teórico que explica la formación de los conceptos centrales para esta perspectiva. En ella hay una clara relación con los análisis del discurso, ya que relaciona conceptos como: indicialidad y normatividad. El primero refiere a el sentido que al lenguaje le da el discurso al enmarcarlo en relaciones contextuales específicas. El segundo se refiere a los aspectos sociales que determinan un “buen funcionamiento”, como una especie de etiqueta, del discurso o del lenguaje, según el cual algunas cosas, en determinados contextos, se pueden decir y otras no, de igual manera, la forma de decirlas también está definida por esa normatividad que, si bien no es explícita, se hace evidente cuando se analizan esas relaciones (Molina Ríos, 2019).

El primer foco determina al segundo, ya que esa relación contextual define unas relaciones de poder que, en últimas, se convierten en normas: “es a partir de estas relaciones de lengua-región-comunidad que otros países toman la decisión de cuáles idiomas adoptar o no, en sus políticas lingüísticas”, es decir, la indicialidad y la normatividad se vuelven identidad lingüística para lo intereses de las naciones. Según la lectura, da la impresión de que, antes de la normatividad política que establece el Estado, está la legitimidad académica que le da la academia. Por esa razón, el segundo foco habla de la manera en que la función política crea documentos como diccionarios, manuales y gramáticas de texto. Es interesante que la autora lo defina como función política, ya que no suelen pensarse de esa manera, sin embargo, lo que permite la glotopolítica es pensar que las relaciones del lenguaje que se manifiestan allí están determinadas por unas estructuras tanto sociales como estatales que las aprovechan: “las gramáticas son productos de procesos político-sociales que se instauran en los sistemas educativos y que implican procesos de larga duración, como se dio en la consolidación de los Estados” (Molina Ríos, 2019, P. 5). Sobre este punto regresaremos más adelante, ya que la relación de estos conceptos con la glotofagia se hace evidente, aunque la autora no lo mencione.

Finalmente, en el tercer enfoque hay una clara presencia del Estado a través de políticas que invisibilizan algunos lenguajes o privilegian otros, generan recursos y estrategias para el fortalecimiento ciertas normativas e indicilidades; de igual manera, influyen en procesos educativos en los que los currículos se basan y privilegian algunos elementos tecnológicos para formar lenguajes especializados (Arnoux citado por Molina Ríos, 2019). Para la autora es necesario que se creen políticas en las que se privilegie la relación con el otro, pues de allí es posible pensar en crear una identidad y ciudadanía suramericanas, aunque para nosotros pensarlo de esta forma puede llevar a la generación de actividades glotofágicas en las que terminen desapareciendo otras formas de lenguaje y, con ellas, forma de pensar el mundo.

Calvet (2005) hace un amplio estudio de las muchas formas en las que se relaciona el lenguaje con la política, desde las cuales crea relaciones coloniales que se van “comiendo” otros tipos de lenguaje, los invisibilizan, los desconocen y los desaparecen. Precisamente las diferentes formas de glotopolítica que Molina Ríos expone son los instrumentos a través de los cuales dicha glotofagia se produce. Desde las invisibles normas sociales hasta las políticas que oficializan una lengua nacional, hay una gran número de acciones y elementos en los cuales se va despedazando otras lenguas y, con ellas, lo más grave, que es la desaparición también de otras formas de pensamiento, es decir, otras ontologías. La propuesta de crear una identidad y ciudadanía suramericanas parece una necesidad de cara a resistir el colonialismo desde el norte global, pero también supone una amenaza a otras ontologías. Es decir, la forma de resistir a ese colonialismo parece crear puntos en común en los que se haga fuerte el pensamiento latinoamericano, pero ello puede implicar crear nuevas políticas que fortalezcan el español y que olviden lenguas nativas. ¿Cómo convertir la diversidad suramericana en nuestra identidad política? podría ser la pregunta que permita alcanzar esos ideales sin fortalecer comportamientos glotofágicos en los que se repita el colonialismo desde otras perspectivas. Aunque el texto de la autora es muy interesante como panorama teórico, se vuelve un poco extraño no incluir una discusión de la glotofagia que permita volverlo más reflexivo de sus propios riesgos.

Referencias

Calvet, Louis Jean. (2005). Trad. Luciano Padilla López. Lingüística y colonialismo. Breve tratado de glotofagia. Buenos aires: Fondo de Cultura Económica.

Molina Ríos, J. (2019). Estudios del lenguaje desde una perspectiva glotopolítica. Signo y pensamiento. Vol. 38 (74). Pp. 1-9.

Reseña Searle: Expresiones, significado y actos de habla — Sergio

Reseña

Capítulo 2: Expresiones, significado y actos de habla.

Searle, J. R. (1994). Actos de habla: Ensayo de filosofía del lenguaje (A. Alvarez, Trad.). Planeta-Agostini. Pp. 31 – 61.

En este capítulo del libro, John Searle continúa con su argumentación acerca de por qué el lenguaje está gobernado por reglas o, concretamente, por elementos convencionales instituidos que definen los significados de las expresiones emitidas por hablantes en contextos sociales. Para ello, Searle define en el capítulo distintos géneros de los actos de habla y, a continuación, pasa a especificar los sentidos particulares que atribuye a los conceptos de proposición, regla, significado y hecho.

En primer lugar, los géneros o categorías de los actos de habla son los siguientes: a) emitir palabras, es decir, establecer la constitución morfológica de las expresiones lingüísticas; b) referir y predicar, es decir, establecer en la expresión sobre qué cosa, proceso, evento o acción se está predicando algo (se está formando una proposición); y, finalmente, c) ejecutar actos ilocucionarios, es decir, manifestar cierta intención con la expresión: afirmar, preguntar, ordenar, explicitar un deseo, etc. Para Searle, los géneros de los actos de habla están anidados, pues para ejecutar actos ilocucionarios suele ser necesario crear proposiciones, y para crear proposiciones suele ser necesario emitir palabras (en la figura al final del texto se ilustra ese anidamiento). Es por esto que Searle afirma que “el ropaje gramatical de un acto ilocucionario es la oración completa” (p. 34).

Para detectar estos géneros en un acto de habla, se identifican los indicadores proposicionales (que no se explican en el capítulo que reseño aquí) y los indicadores ilocucionarios: cosas como el tipo de palabras, el todo de la voz, el modo del verbo, etc.

En cuanto al significado, basado en la teoría de John Austin, Searle establece que, si los actos ilocucionarios tienen que ver con las intenciones, los actos perlocucionarios se relacionan con los efectos de los actos de habla. En otras palabras, el acto perlocucionario implica un cambio en las actitudes intencionales del receptor del acto de habla. Por ejemplo, modificar una creencia, realizar un acto en el mundo, establecer un deseo, etc. Así, para Searle, y haciendo una crítica a Paul Grice, el significado consiste no en la intención del emisor (en lo particular de su acto ilocucionario) sino en los efectos perlocucionarios en el receptor. Particularmente, el efecto de “compresión”, es decir, de reconocer la intención que tiene el emisor de comunicar y el contenido proposicional que se (asume que) comunica.

Finalmente, para justificar cómo es posible que un receptor reconozca intenciones o comprenda qué es lo que busca significar un emisor, Searle establece que todos los lenguajes funcionan a partir de reglas constitutivas. Las reglas constitutivas, a diferencia de las reglas regulativas, en cierto modo “crean” el objeto que regulan. Bajo la condición: X cuenta como Y en el contexto C, permiten instituir o empezar a usar o a tratar algo como lo que la regla constituye. En otras palabras, las reglas constitutivas producen en el mundo nuevas especificaciones, nuevas posibilidades para actuar, nuevas formas de conducta. Uno de los ejemplos que usa Searle es el Jaque Mate, que solo existe en el mundo porque existen reglas del ajedrez que lo definen como tal. Así, las reglas constitutivas son las que permiten instituir o crear nuevas realidades sociales, lo que Searle llamaría “hechos institucionales”, que se diferencian de los “hechos brutos” en tanto su existencia depende de la construcción de convenciones sociales. El significado es, en consecuencia, un resultado de las reglas constitutivas de los lenguajes, pues son las convenciones las que le permiten a un receptor interpretar la intención y el contenido de un hablante.

Preguntas:

Aunque el texto de Searle me pareció muy sistemático y abundante en ejemplos claros, me queda una pregunta pertinente para las discusiones que se han llevado a cabo en el doctorado. De acuerdo con Searle: “los diferentes lenguajes humanos, en la medida en que son intertraducibles, pueden considerarse como plasmaciones convencionales diferentes de las mismas reglas subyacentes” (48). Es decir, para el autor, todos los lenguajes son manifestaciones de un sistema de reglas universales que existen en El Lenguaje. Sin embargo, y pensando en las discusiones que hemos tenido acerca de la interculturalidad y la coexistencia de distintas ontologías en el mundo, me pregunto si realmente todos los lenguajes son intertraducibles o incluso conmensurables, o si, por el contrario, existen reglas constitutivas intraducibles que muestran que más que unas reglas universales existen múltiples maneras de organizar el significado.

Otro cuestionamiento que se podría hacer a la propuesta de Searle es qué sucede con el razonamiento abductivo que puede realizar un receptor cuando da significado a lo que expresa un emisor. Según como lo define Searle, debido a su fuerte énfasis en las reglas sociales del lenguaje, el significado está dado por el reconocimiento de intenciones reguladas por tales reglas, que son hechos institucionales que preceden a la interacción. Sin embargo, como lo hemos visto en nuestra vida cotidiana infinidad de veces, la comunicación no solo opera bajo el sistema ordenado que propone Searle sino que está llena de equívocos, de lecturas no solo de intenciones sino de los aspectos estéticos de la comunicación, de conjeturas abductivas acerca del contexto y las ideas que exceden la interacción social inmediata. En mi opinión, todos estos actos también merecen ser llamados “significado” y tienen implicaciones en cómo interpretamos el discurso.

Reseña: Ideologemas del español en la primera mitad del siglo XX en Colombia / MFC

Juliana Angélica Molina Ríos, es profesora de la Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Lenguas. Doctora en Educación (Doctorado Interinstitucional en Educación-DIE de las universidades del Valle, Pedagógica Nacional y Distrital Francisco José de Caldas). Magíster en Lingüística Española del Instituto Caro y Cuervo. Licenciada en Lingüística y Literatura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Miembro del grupo de investigación Lenguaje, Discurso y Complejidad. Investigadora Asociada-Colciencias.

En su artículo Ideologemas del español en la primera mitad del siglo XX en Colombia, la autora hace una relación y análisis de los ideologemas sobre la enseñanza del español que se produjo en Colombia durante el periodo de 1903 a 1949, desde una perspectiva glotopolítica. La investigación toma como base el análisis de contenido (AC), con lo que describe datos de forma ordenada y metódica en torno a los ideologemas como unidades de análisis.

La investigación tiene en cuenta tres ideologemas relativos a la enseñanza del español en la primera mitad del siglo XIX. En el primero corresponde a la “lengua como dispositivo de blanqueamiento de la raza/purificación de la sangre. El uso correcto de la lengua expresa pureza cognitiva la cual corresponde a la pureza de sangre” (Ríos, 2019, 63) porque el lenguaje es un dispositivo de limpieza de sangre que da cuenta de una pureza cognitiva. En este sentido, el uso correcto de la gramática da cuenta de una forma superior de pensamiento y, por tanto, se convierte en una estrategia de dominio para combatir la barbarie asociada a la pereza, la holgazanería, el hurto, la desobediencia, la locura y el alcoholismo (p. 64”).

El segundo ideologema corresponde al uso de la “lengua como dispositivo de progreso” que, apalancada en las ideas de civilización y progreso, otorgan a la educación un rol importante en el desarrollo civilizatorio. De la lengua depende que le sujeto se forme para adquirir las facultades de juicio y raciocinio, así como las actitudes de trabajo y disciplina.

Para poder avanzar en la idea de civilización y progreso, el gobierno colombiano de la época fortaleció la política educativa (Primer Congreso Pedagógico) en torno a las Escuelas Normales, instrucción secundaria, instrucción profesional y autonomía de los institutos de enseñanza en educación media y universitaria. El fin establecido era que estos niveles de educación se ajustaran a la dinámica progresista mundial, como, por ejemplo, la creciente economía norteamericana. Por tal razón, el estudio de idiomas como inglés es una relación directa con la industria, convirtiéndose en el camino trazado para ir hacia el encuentro con la civilización y salir del estado de barbarie.

El último ideologema lo constituye “la lengua como elemento esencial en la consolidación de la nación” (Río, 2019, p. 66). La enseñanza del idioma nacional se convierte en un proyecto de identidad lingüística propia (una misma raza) que integraba la idea de modernidad. La enseñanza del español como idioma nacional, contribuye a la formación de una patria grande que permitió consolidar una misma sociedad, la cual aspiraba al desarrollo y avance hacia el progreso (capitalismo). Sin embargo, esta idea de unificación nacional generó inclusiones y exclusio­nes sociales, ya que el poder es deseado por diferentes escalas y ámbitos de la vida social que desean imponer un modo de proceder sesgado y particular.

En resumen, esta investigación es una reflexión sobre el rol de la lengua y la relación directa que tiene con la política, desde el campo de la glotopolítica, para comprender los retos que trae consigo la distribución del poder. De ahí que, la identificación y análisis de cada ideologema permite que el lecto comprenda que las prácticas lingüísticas no son solo una mera forma de educación, son un dispositivo de poder que tiene un impacto en la configuración de sociedad.

Bibliografía

Ríos, J. A. M. (2019). Ideologemas del español en la primera mitad del siglo XX en Colombia. Enunciación24(1), 61-70.

Análisis de corpus

¿Cómo los estudios con grandes corpus y el análisis del discurso pueden complementarse mutuamente en la investigación?

Según las lecturas, el análisis del discurso debe ser ubicado en un contexto que va a producir, para el investigador, el sentido social de este discurso, lo que le permite entenderlo, aprehenderlo. Con grandes corpus se pueden analizar las políticas públicas relacionadas con el emprendimiento y lo conocido como industrias culturales, en perspectiva histórica, o inclusive mundial, gracias a los términos de búsqueda en internet, ya que las normas en la mayoría de países están ya digitalizadas y de fácil acceso en internet. Lo que nos permitirá realizar un análisis más gráfico y visual de las tendencias en la historia y las políticas según procesos de conquistas, lugares en el mundo, relación con occidente, entre otros.

¿Aportarían la lingüística de corpus y/o el análisis del discurso en el desarrollo de su investigación doctoral? ¿cómo)?

En mi caso, yo estoy estudiando el discurso de las instituciones alrededor del emprendimiento enfocado en mujeres, principalmente el fondo que surgió como respuesta a una política pública “Fondo Mujer Emprende”. Esto surgió por ver el lanzamiento de la cámara de comercio del Putumayo en Puerto Guzmán y evidenciar la distancia entre este discurso institucional y los discursos reinterpretados desde lo local y los posibles nuevos discursos que están surgiendo que mezclan diversos recursos como el discurso indígena.

Con grandes corpus se puede realizar un análisis histórico de las políticas de emprendimiento para las mujeres en Colombia y en otras partes del mundo, al igual que la búsqueda del concepto de emprendimiento y el de industrias culturales, que nos permita visualizar también histórica y geográficamente las tendencias, los procesos y las influencias. Eso incluye un enfoque multimodal que se acerque a diferentes tipos de documentos tanto en texto como en imagen, sonido, código, entre otros.

Los estudios del discurso y los grandes corpus, aliados naturales

Por Luis Ospina

  • ¿Cómo los estudios con grandes corpus y el análisis del discurso pueden complementarse mutuamente en la investigación?

En la sociedad actual, signada por las tecnologías digitales, es común encontrar circulando enormes cantidades de información. De la misma manera poseemos desarrollos tecnológicos (programas, software, algoritmos) que permiten organizar, sistematizar y manejar grandes volúmenes de información. De otro lado, una de las preocupaciones principales de los Estudios del Discurso consiste en su interés por comprender la producción de sentido en la vida social. Para cumplir este propósito se vuelve necesario manejar grandes volúmenes de información haciendo uso de los desarrollos propios de la lingüística aplicada, la estadística textual, entre otros estudios que han desarrollado mecanismos para manejar grandes corpus.

El corpus puede ser entendido como una materialidad (textual, visual, sonora, numérica…) que expresa un fenómeno social y cultural. En este sentido, la materialidad del corpus da cuenta acerca de qué piensan los miembros de un determinado grupo o grupos en torno a un asunto fundamental para su comunidad; qué reiteran; qué eliden; qué valores se proponen comunes; o qué interpretan como colectivo acerca de un asunto que es inherente a sus vidas. 

Los estudios de grandes corpus usan técnicas cuantitativas para dar cuenta de hechos como la expresión o palabra clave usada para definir un asunto; las asociaciones semánticas; o las formas de categorizar la realidad representada. Por supuesto, toda esta información aporta datos relevantes para efectos de realizar un Estudio del discurso en perspectiva cualitativa. De esta manera, los estudios que se preocupan por la producción de sentido encuentran en la sistematización de grandes corpus un aliado natural. Los datos arrojados por la aplicación de un estudio de grandes corpus le otorgan a un estudio del discurso un aspecto comparativo y estadístico (Thornbury, 2010) que refuerza la fiabilidad de la investigación realizada. Estos rasgos de fiabilidad permiten refinar acercamientos posteriores propios de los Estudios del discurso como las asociaciones semánticas; u otras formas de categorizar la realidad representada en el corpus. 

  • ¿Aportarían la lingüística de corpus y/o del análisis del discurso en el desarrollo de su investigación doctoral? ¿cómo?

Desde los estudios del discurso (y técnicas propias de la lingüística del corpus como la estadística descriptiva) encuentro una posibilidad valiosa de acercarme a las obras audiovisuales indígenas. En este sentido espero seleccionar obras audiovisuales representativas realizadas por los pueblos indígenas. Esta selección me permite establecer un corpus (multimodal) que va a ser estudiado discursivamente. Dicho acercamiento al discurso multimodal de los documentales me va a permitir comprender sus profundidades narrativas y sus rasgos fundamentales. El procedimiento se realiza en tres momentos que van desde la identificación del fenómeno (narrativas propias), la selección del corpus, la descripción y la interpretación. La técnica es la estadística-descriptiva articulada al análisis multivariado (uso del software NVivo 11). Analizar las obras indígenas permite comprender sus características estéticas en función del diseño de acciones pedagógicas de socialización.

Referencias:Thornbury, S. (2010), What can a corpus tell us about discourse. En: O’Keeffe, A y McCarthy, M. (eds.) The Routledge Handbook of Corpus Linguistics. pp. 270-287

Corpus y análisis del discurso – Juan Carlos Torres Lizarazo

A pesar el escepticismo que pueda generar para algunos, sobre todo aquellos que siguen siendo algo románticos de lo cualitativo, desde mi punto de vista abrazar los corpus como parte del análisis del discurso creo que es una muy acertada decisión, sobre todo si se quiere tener panoramas amplios de análisis en grandes cantidades de información. Claramente el análisis de corpus no podrá abarcar todo lo que se puede hacer manualmente, de hecho pensarlo de esa manera es un error. Sin embargo, sí crea mapas de trabajo que sirvan de panorama general desde el cual es posible ubicarse para dar inicio a un análisis más detallado. Además, permite comparaciones más rápidas y bastantes precisas entre diferentes tipos de datos, provenientes del mismo documento o de datos similares en documentos diferentes.

Con ese primer acercamiento el investigador puede ir en busca de lo que más le interesa con la certeza de haber realizado un acercamiento bastante objetivo. Por su puesto, no se trata de que sea un panorama verdadero, pero sí uno que responde a unos criterios establecidos de manera previa por el investigador como los indicados para hacer este tipo de análisis. Es decir, los corpus acompañan los intereses del investigador y lo impulsan a adentrarse en aquello que prefiera profundizar. Así como un electrocardiograma no le dirá el médico qué recomendar a su paciente, sino que dicho proceso siempre va a requerir de su análisis cualitativo, los corpus no establecerán todas las relaciones posibles de un discurso, estas requieren del diagnóstico preciso del investigador que, en últimas, debe ser cualitativo y basado en su propia experiencia. Este ejemplo se me antoja como lo más próximo a la forma en que se pueden complementar los corpus con el análisis del discurso. Sin el corpus, el investigador se ve obligado a elegir una sección sin el panorama completo o a abandonar por completo la posibilidad de trabajar con grandes cantidades de texto. En últimas siempre habrá limitantes para el análisis, pero con el corpus esos limitantes son establecidos de manera previa por el investigador y no son limitantes que el investigador recibe de sus capacidades de trabajo.

Cuando pienso en la relación de los corpus con mi tesis, debo volver sobre una respuesta que di en un post anterior. Mi acercamiento a la población parece implicar un tamizaje previo para el cual el volumen de la información se hace importante. Allí pensar en un corpus es una posibilidad real y, según los descubrimientos realizados en él, una aproximación cualitativa sea más factible. De hecho, para el trabajo final de esta clase he pensado realizar un taller con los jóvenes de colegios en La Mesa de Los Santos a partir del cual analizar sus discursos sobre el territorio y posibles pistas de las tensiones migratorias allí presentes, para ello, hacer una análisis del discurso sería la herramienta más apropiada y, dependiendo de la cantidad de información obtenida, es posible que las técnicas para análisis del corpus se vuelvan un elemento facilitador del análisis y generador de un panorama que no esté viendo al abordar la información con otras perspectivas.

Corpus, discurso y canto de aves — Sergio

Una de las grandes riquezas que tienen los estudios del discurso es la multiplicidad de metodologías con las que se cuenta y la casi infinita posibilidad de mezclarlas. Como sucede con múltiples propuestas para aproximarse al análisis del discurso —por ejemplo con la propuesta crítica de Norman Fairclough—, los mejores resultados se obtienen cuando se estudia el discurso como un fenómeno con múltiples capas de complejidad: la pura organización interna de los textos, su existencia en contextos amplios, las capacidades e intenciones comunicativas de los sujetos, la constitución de realidades sociales, la circulación de los discursos en las tensiones del poder, etc. Así, el análisis de corpus, aunque se centra más que todo en las cualidades internas de los textos y carece de una capacidad explicativa suficiente para dar cuenta de cualidades semánticas más complejas, es una herramienta útil y tiene sus propias ventajas. La más importante, y como lo afirma el texto de Thornbury, es su potencial comparativo y estadístico. Por ejemplo, poder ver el lugar relativo de la aparición de ciertas palabras clave en los textos de un corpus permite hacerse ideas generales acerca de la constitución de una narrativa. Tales ideas generales, a su vez, permiten, por ejemplo, luego de un mayor refinamiento, establecer frames conceptuales, scripts, o espacios mentales comunes entre los sujetos estudiados.

Creo que el análisis de corpus es muy versátil, ofrece un horizonte investigativo que no ha sido explorado en su totalidad. Como ejemplo quisiera mencionar algo que he estado estudiando en una clase electiva ofrecida por la maestría en biología y que estoy tomando en este momento. Así como en análisis de corpus aplicado al discurso se estudian relaciones sintácticas en los textos, en ecología se pueden estudiar las estructuras informacionales de la comunicación de distintas especies animales. En el caso de los pájaros se ha descubierto que cantan con patrones que comparten cualidades con el lenguaje humano. Especialmente la capacidad de hacer referencias indéxicas dentro de sus “frases”. Estas referencias pierden fuerza en la medida en la que el referente se aleja de la referencia en la secuencia del canto. Como consecuencia, el canto de los pájaros sigue una ley de potencia similar a la que sigue el lenguaje humano. Así, a través de modelados matemáticos y computacionales, se puede ver que la comunicación animal es un sistema complejo. Este tipo de aproximaciones podrían extrapolarse al análisis del discurso para pensarlo y observarlo como un sistema que exhibe propiedades emergentes que lo integran a un contexto ecológico que puede ser estudiado con herramientas similares a las de las ciencias naturales.

En cuanto a mi proyecto de investigación particular, el análisis de corpus puede resultar útil para encontrar aspectos narrativos comunes en los relatos que se observan en los textos académicos acerca de la historia de las humanidades digitales. Sin embargo, la producción no es tan amplia como para obtener los resultados significativos acerca de los que advierte Thornbury. Como mencioné antes, un estudio exploratorio por el estilo podría servir si se complementa con otras formas de análisis que den cuenta de significados más detallados.

Lingüística de corpus y/o del análisis del discurso / MFC

¿Cómo los estudios con grandes corpus y el análisis del discurso pueden complementarse mutuamente en la investigación?

Un vaso comunicante del corpus y el análisis del discurso, es que los dos hacen parte del mundo común de las oraciones y enunciados. A partir de estos elementos se establecen relaciones internas descriptibles de los textos, así como de la lengua y el contexto.

Así, por ejemplo, para la investigación que adelanto sobre el tema de competencias informacionales en el contexto particular de las Instituciones de Educación Superior (IES) del departamento del Huila, el corpus a analizar girará en torno a la competencia informacional: “conjunto de habilidades que exigen a los individuos reconocer cuándo se necesita información y poseer la capacidad de localizar, evaluar y utilizar eficazmente la información requerida” (American Library Association, 2000, p. 2).

Sin embargo, y aunque el corpus se amplié en un sin número de definiciones, interesa establecer un análisis del discurso que prometa posibilidades frente al esclarecimiento de lo que significa en sí esta competencia. A partir de esta búsqueda, el corpus y el análisis del discurso se encuentra en un punto común, este es, la crítica que se ha desarrollado frente a definiciones centradas desde la perspectiva del hacer en contexto y el campo del saber hacer. Bajo la mirada del hacer, se encuentra un énfasis técnico y utilitarista del ser humano que le aleja a la competencia de un horizonte mas amplio, mas grande y filosófico: la persona no es competente únicamente para las cosas que son prácticas, para las cosas que puede aprender como una técnica, sino que hay la necesidad de desarrollar otras competencias qué son más de lo humano como, por ejemplo, reconocer cuándo necesita información y llevar a cabo un proceso de análisis de la información encontrada.

Por tanto, los estudios con grandes corpus y el análisis del discurso se complemente en la investigación al hacer del texto y el contexto elementos flexibles y adaptable a diversos escenarios. Esta versatilidad es posible porque integra recursos disponibles de conocimientos, actitudes y conductas para movilizarse hacia la resolución heurística de necesidades y problemáticas.

¿Aportarían la lingüística de corpus y/o del análisis del discurso en el desarrollo de su investigación doctoral? ¿cómo?

La forma en que la lingüística de corpus y/o del análisis del discurso aportan a mi tesis doctoral inicia en el momento en que definido, a partir de un análisis de corpus teórico, la noción de competencia informacional como conjunto de habilidades que permite a los sujetos descubrir y desarrollar nuevos conocimientos que, probablemente, tendrán impacto en la construcción, reconstrucción y transformación que se da, en principio en el sujeto y que es posible que permeé el tejido social. El impacto que las competencias informacionales tienen en el tejido social, se fundamenta en que la información es portadora de sentido, es decir, la manera típicamente humana de relacionarse e integrarse con la realidad.

Con base en lo anterior, emerge un discurso como práctica social que proporciona una postura en la investigación, la cual permite la organización del discurso frente a la importancia de las competencias informaciones. Finalmente, espero poder aprovechar las luces que desde la lingüística de corpus y el análisis del discurso le puedan dar a mi tesis, ya que pretendo desarrollar competencias informacionales que permita a la persona poner en funcionamiento las operaciones humanas, logre avance de cambio y transformación en cualquier situación.

Referencias

American Library Association. (2000). Information literacy competency standards for higher education.

Corpus lingüístico y análisis del discurso. By John V.

¿Cómo los estudios con grandes corpus y el análisis del discurso pueden complementarse mutuamente en la investigación?

Tal vinculo depende de las intenciones del investigador y la naturaleza de la investigación. Integrar grandes corpus de texto y el análisis del discurso conlleva a preguntarse sobre los propósitos de la investigación. Ya que, las búsquedas pueden ser de orden descriptivo o explicativo. También, de orden y colocación de la lengua o apoyados meramente en ella. El análisis del discurso se torna más potente desde la creación y elaboración de un corpus. Sin embargo, el investigador y su fundamentación lingüística es parte esencial para hallar las correlaciones y señalar los vacíos en la sistematización y análisis de un corpus. El investigador debe contar con habilidades de análisis del discurso para no caer en una especie de determinismo tecnológico, trabajar con las posibilidades y caminos que permiten los analizadores textuales para fundamentar sus pesquisas, evidencia y conclusiones.

¿Aportarían la lingüística de corpus y/o del análisis del discurso en el desarrollo de su investigación doctoral? ¿cómo?

La lingüística de corpus y el análisis del discurso se adhieren a mi tesis desde la elaboración de un corpus de textos susceptible de análisis. La intención es “mapear unidades semánticas específicas” del discurso desde el contexto escolar. Aunque, se debería aclarar en la clase-seminario, preguntas tales: ¿Cómo se construye un corpus?, ¿de qué se compone un corpus?, ¿cómo se analiza un corpus? Incluso, partiendo de una problematización de la etnografía en la escuela, ya que la idea es desterritorializar las conversaciones e interacciones escolares convencionales para generar otras textualidades y posibilidades de análisis textual y discursivo.

Basado en: Thornburg, S. (2010). Qué puede decirnos un corpus alrededor del discurso. Oto