Gloto-polito-fagia – Reseña Juan Carlos Torres Lizarazo

El texto Estudios del lenguaje desde una perspectiva glotopolítica de Juliana Angélica Molina Ríos es una reflexión que surge de sus estudios doctorales en los que analiza los “Ideologemas sobre los procesos de formación de excombatientes después de la firma del Acuerdo de Paz en Colombia” (Molina Ríos, 2019, P. 1). En el texto la autora hace un recorrido por los principales temas que definen la glotopolítica, de manera específica se centra en analizar dichas discusiones teóricas a partir de tres focos principales: las representaciones ideológicas del lenguaje, la función política de este último en algunos documentos oficiales y las políticas lingüísticas en documentos normativos.

En el primer foco la autora hace un recorrido teórico que explica la formación de los conceptos centrales para esta perspectiva. En ella hay una clara relación con los análisis del discurso, ya que relaciona conceptos como: indicialidad y normatividad. El primero refiere a el sentido que al lenguaje le da el discurso al enmarcarlo en relaciones contextuales específicas. El segundo se refiere a los aspectos sociales que determinan un “buen funcionamiento”, como una especie de etiqueta, del discurso o del lenguaje, según el cual algunas cosas, en determinados contextos, se pueden decir y otras no, de igual manera, la forma de decirlas también está definida por esa normatividad que, si bien no es explícita, se hace evidente cuando se analizan esas relaciones (Molina Ríos, 2019).

El primer foco determina al segundo, ya que esa relación contextual define unas relaciones de poder que, en últimas, se convierten en normas: “es a partir de estas relaciones de lengua-región-comunidad que otros países toman la decisión de cuáles idiomas adoptar o no, en sus políticas lingüísticas”, es decir, la indicialidad y la normatividad se vuelven identidad lingüística para lo intereses de las naciones. Según la lectura, da la impresión de que, antes de la normatividad política que establece el Estado, está la legitimidad académica que le da la academia. Por esa razón, el segundo foco habla de la manera en que la función política crea documentos como diccionarios, manuales y gramáticas de texto. Es interesante que la autora lo defina como función política, ya que no suelen pensarse de esa manera, sin embargo, lo que permite la glotopolítica es pensar que las relaciones del lenguaje que se manifiestan allí están determinadas por unas estructuras tanto sociales como estatales que las aprovechan: “las gramáticas son productos de procesos político-sociales que se instauran en los sistemas educativos y que implican procesos de larga duración, como se dio en la consolidación de los Estados” (Molina Ríos, 2019, P. 5). Sobre este punto regresaremos más adelante, ya que la relación de estos conceptos con la glotofagia se hace evidente, aunque la autora no lo mencione.

Finalmente, en el tercer enfoque hay una clara presencia del Estado a través de políticas que invisibilizan algunos lenguajes o privilegian otros, generan recursos y estrategias para el fortalecimiento ciertas normativas e indicilidades; de igual manera, influyen en procesos educativos en los que los currículos se basan y privilegian algunos elementos tecnológicos para formar lenguajes especializados (Arnoux citado por Molina Ríos, 2019). Para la autora es necesario que se creen políticas en las que se privilegie la relación con el otro, pues de allí es posible pensar en crear una identidad y ciudadanía suramericanas, aunque para nosotros pensarlo de esta forma puede llevar a la generación de actividades glotofágicas en las que terminen desapareciendo otras formas de lenguaje y, con ellas, forma de pensar el mundo.

Calvet (2005) hace un amplio estudio de las muchas formas en las que se relaciona el lenguaje con la política, desde las cuales crea relaciones coloniales que se van “comiendo” otros tipos de lenguaje, los invisibilizan, los desconocen y los desaparecen. Precisamente las diferentes formas de glotopolítica que Molina Ríos expone son los instrumentos a través de los cuales dicha glotofagia se produce. Desde las invisibles normas sociales hasta las políticas que oficializan una lengua nacional, hay una gran número de acciones y elementos en los cuales se va despedazando otras lenguas y, con ellas, lo más grave, que es la desaparición también de otras formas de pensamiento, es decir, otras ontologías. La propuesta de crear una identidad y ciudadanía suramericanas parece una necesidad de cara a resistir el colonialismo desde el norte global, pero también supone una amenaza a otras ontologías. Es decir, la forma de resistir a ese colonialismo parece crear puntos en común en los que se haga fuerte el pensamiento latinoamericano, pero ello puede implicar crear nuevas políticas que fortalezcan el español y que olviden lenguas nativas. ¿Cómo convertir la diversidad suramericana en nuestra identidad política? podría ser la pregunta que permita alcanzar esos ideales sin fortalecer comportamientos glotofágicos en los que se repita el colonialismo desde otras perspectivas. Aunque el texto de la autora es muy interesante como panorama teórico, se vuelve un poco extraño no incluir una discusión de la glotofagia que permita volverlo más reflexivo de sus propios riesgos.

Referencias

Calvet, Louis Jean. (2005). Trad. Luciano Padilla López. Lingüística y colonialismo. Breve tratado de glotofagia. Buenos aires: Fondo de Cultura Económica.

Molina Ríos, J. (2019). Estudios del lenguaje desde una perspectiva glotopolítica. Signo y pensamiento. Vol. 38 (74). Pp. 1-9.

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